Se estima que 1 de cada 200 personas presenta celiaquía, una alergia intestinal caracterizada por la intolerancia al gluten, proteína presente en el trigo, avena, cebada y centeno (TACC).
Si una persona con este trastorno consume un alimento que contenga gluten, se destruyen progresivamente las vellosidades del intestino delgado y el organismo no asimila correctamente los nutrientes. Por eso, es importante un diagnóstico a tiempo, para evitar daños intestinales graves.
Síntomas:
- Los síntomas propios de la celiaquía muchas veces pueden confundirse con trastornos digestivos.
- Diarrea, indigestión, dolores abdominales, náuseas, vómitos y pérdida de peso.
- Cansancio, irritabilidad, estado abúlico.
- Aparición de hematomas.
- Erupciones en la piel, llagas en la boca, caída del cabello.
- Dolores de cabeza.
- Problemas de nutrición, como la anemia.
- En el caso de los niños: retraso del crecimiento, estatura baja, cabello y piel secos, problemas en el esmalte dental.
- En adolescentes: falta de ánimo, retraso en el ciclo menstrual, estreñimiento, anemia.
- En adultos: artritis, osteoporosis, fracturas, abortos espontáneos, baja de peso, calambres musculares, problemas en la glándula tiróidea, infertilidad, menopausia precoz, depresión.
¿Se puede sanar esta enfermedad?
Aunque no tiene cura, si los alimentos prohibidos se eliminan en forma permanente, la persona puede llevar una vida normal, sin secuelas físicas ni inconvenientes en su nutrición. Se puede desarrollar en cualquier etapa, desde la niñez hasta la adultez, y se detecta con más frecuencia en mujeres. Una dieta adecuada debe incluir alimentos naturales, como vegetales, frutas, huevos, cereales, pescados y legumbres.
La alimentación celíaca también puede ser variada y sabrosa, sólo hay que preferir lo natural y ser cuidadosos a la hora de elegir en el mercado los productos aptos para celíacos.
Niños Celiacos: cuidados y consejos
En el caso de los niños, esta condición requiere de una educación alimenticia especial. Por lo general, los primeros síntomas que pueden llevar a sospechar de la presencia de este trastorno en niños son: diarrea crónica, vómitos, distensión abdominal, falta de masa muscular, retraso en el crecimiento, pérdida de peso, cabello y piel secos, irritabilidad.
Una vez diagnosticada la celiaquía, es imprescindible no consumir alimentos que contengan trigo, cebada, avena y centeno.
La dieta del niño celíaco puede incluir alimentos como leche, huevos, azúcar, frutas, verduras, carnes, pescados, legumbres y cereales que no contienen gluten como el arroz y el maíz.
Es necesario ser muy cuidadosos con los productos industrializados, ya que pueden contener restos de gluten. Además, los padres deben explicar muy bien a su hijo/a qué puede comer y qué no.
De esta forma, el niño celíaco estará al tanto de los alimentos que puede consumir cuando está en la escuela, en fiestas de cumpleaños o eventos sociales. Una buena alternativa es preparar el almuerzo o colación para que lo lleve directamente desde su casa en la mochila.
Algunos consejos para tener en cuenta en la alimentación de niños celíacos son:
- Utilizar harina sin TACC (sin trigo, sin avena, sin cebada y sin centeno) para elaborar pastas, panes y galletas caseros. No comprar los productos tradicionales en el mercado, ya que contienen gluten.
- La harina sin TACC se consigue mezclando harina de arroz, de mandioca y fécula (almidón) de maíz.
- Si la gelatina en polvo no es apta, sucede en algunos casos, reemplazarla por agar-agar, un alga que tiene propiedades aglutinantes.
- Para evitar la contaminación, no utilizar utensilios que hayan estado en contacto con alimentos que contengan gluten.
- Ser cuidadosos con las golosinas que se venden en los kioscos, la mayoría no son aptas.