Si miramos los avisos de la televisión, ningún dolor podrá detenernos… todo se soluciona con una pastilla, y ¡a vivir la vida! Pero… ¿es esto cuidar nuestro cuerpo y salud? ¿No serán estos dolores síntomas que debemos atender y comprender, antes de medicar?
Se usan pastillas para dormir, afrontar un duelo, rendir un examen, viajar en avión. Se medicaliza el fracaso y los sucesos normales de la vida: la tristeza, el aburrimiento, las decepciones, la infelicidad, resaca, soledad, los sentimientos, las desilusiones del amor… y así nos convertirnos sistemáticamente en pacientes.
Muchos de los procesos normales de la vida: el nacimiento, la vejez, la sexualidad, la infelicidad y la muerte, así como otros comportamientos completamente normales, se nos presentan sistemáticamente como patológicos.
Estar enfermos ya es lo normal e incluso reivindicamos nuestra condición de paciente enfermo, lo que conlleva ser sometidos a tratamiento. Estamos en un peligro real de convertirnos en una sociedad hipocondríaca sana.
¿Qué es y qué no es enfermedad?
Enfermedad significa falta de firmeza, es decir perder solidez, fuerza, seguridad, bajo este concepto hasta el envejecimiento o la niñez podríamos denominarla así, pero no.
Los médicos ven a la enfermedad como aquella situación en la que le paciente debe de recibir un apoyo, desde psicológico, nutricional, quirúrgico o aun espiritual si por ello requerir en todos esos casos una droga, muchas veces la buena alimentación basta y sobre todo una buena contención es la mejor terapéutica.
Clasificación de enfermedad:
- Enfermedades infecciosas: bacterianas, virales y parasitarias
- Enfermedades carenciales: la desnutrición en todas sus formas
- Enfermedades degenerativas: por el desgaste, el envejecimiento y el descuido del cuerpo, como la artrosis, la osteoporosis, la presbicia.
- Enfermedades psicosomáticas: los trastornos autoinmunes
- Enfermedades por intoxicación: por pesticidas, monóxido de carbono, cianuro, alcohol, cocaína, etc.
- Enfermedades genéticas (minoría): solo suceden en el 15-20% de frecuencia.
- Enfermedades traumáticas por accidentes, golpes, quemaduras
- El cáncer es multifactorial dado que abarca desde lo psicosomático, lo infeccioso, lo tóxico, lo carencial.
- Enfermedades iatrogénicas: las que resultan del uso de drogas por sus efectos adversos.
La vida medicalizada
- Entendemos por medicalización el proceso de convertir situaciones que han sido siempre normales en cuadros patológicos y pretender resolver, mediante la medicina, situaciones que no son médicas, sino sociales, profesionales o de las relaciones interpersonales. Es un proceso continuo que se autoalimenta y crece de forma constante, facilitado por una situación en la que la sociedad va perdiendo toda capacidad de resolución y su nivel de tolerancia.
- Todas las prácticas médicas, la alopatía, la homeopatía, la fitoterapia, la acupuntura, la terapia neural, la medicina bio u orthomolecular, cada vez se dividen más. De esta manera el paciente corre buscando ayuda sin saber a ciencia cierta en qué y quién confiar. La salud es una sola y por el bien de ella la ciencia debería dejar su ego de lado y unirse para su real fin último.
- La alopatía, o medicina tradicional, es ideal para accionar en los casos agudos, por dolor, infecciones o necesidades quirúrgicas. Para los procesos crónicos y fundamentalmente para la prevención de una enfermedad la alopatía nos deja fundamentalmente sin herramientas a los médicos para hacer prevención. En esta área podríamos pensar en primer término en las prácticas que se dirigen a la biofísica, dado que desde la física cuántica hoy sabemos que la energía de nuestro cuerpo, que es electromagnética, es la primera en alterarse por los alimentos, los contaminantes del aire y agua y las ondas de todo tipo. Con esto se dice que cuando el cuerpo comienza a deteriorarse, comienza por su campo energético y luego pierde la sincronía de regular los procesos bioquímicos, luego se rompen las estructuras de cada parte de nuestras células, unidad básica que, por trillones forma nuestro cuerpo. Entonces las prácticas como la homeopatía o la acupuntura, son prácticas científicas que, llevadas seriamente pueden revertir los procesos biofísicos alterados. Si ya se alteraron los procesos bioquímicos se debe de asociar una reparación con los nutrientes propios el cuerpo, que estén faltando o sacar intoxicaciones de metales pesados, por ejemplo. Si se llega a tiempo para revertir el proceso a nivel bioquímico, no se necesitarán drogas extrañas al cuerpo.
- Deberíamos hacer un acto de humildad, sin dejar de reconocer los avances de la medicina moderna en forma de diagnostico por imágenes y análisis bioquímicos, pero a la mesa le falta la pata de la biofísica y de la prevención.
Uso más seguro de los medicamentos
Para no caer en este tipo de círculo vicioso es importante hacer un uso seguro de los medicamentos,
- Conocer los medicamentos que tomamos.
- Medicamentos, tomar los justos y necesarios: tan importante para nuestra salud puede ser tomar un medicamento necesario como dejar de tomar los innecesarios.
- No hay medicamentos de por vida: un medicamento puede ser adecuado en un momento de nuestra vida pero más adelante dejar de serlo o incluso llegar a ser perjudicial.
- No hay medicamento libre de riesgos: Si tomas muchos medicamentos o has comenzado a utilizar recientemente alguno nuevo, cualquier síntoma diferente que notes puede ser un efecto adverso.
- Lo nuevo no siempre es mejor: Los medicamentos que llevan más tiempo en el mercado son más conocidos y su uso suele ser más seguro que los novedosos.
- Prevención: Si se ataca el problema de salud en sus inicios, el uso de drogas sería casi inexistente.
Automedicación: los riesgos de tomar medicamentos por cuenta propia.
La automedicación es una práctica cada vez más común en la sociedad pero puede ser peligrosa. Por eso, debemos tomar conciencia de los riesgos a los que nos exponemos cada que vez que nos “automedicamos”.
¿Qué significa “automedicarse”?
Si se comienza con la definición de automedicación, podemos decir que es “el uso de medicamentos, sin receta, por iniciativa propia de las personas”. Si nos enfocamos sólo en los medicamentos, dicha definición lleva implícito el hecho que podría haber automedicación con los medicamentos de venta libre. Estos son los que la autoridad sanitaria de cada país aprueba para que puedan ser comercializados sin que haya una receta o prescripción de un profesional habilitado (prescriptor). El otro tipo de medicamentos, es decir, los medicamentos de venta bajo receta requieren de una prescripción médica y la dispensación de un farmacéutico.
Si en este contexto nos preguntamos: ¿por qué muchas personas suelen recurrir a la automedicación?
La respuesta más directa: es porque están en su derecho a hacerlo, en un contexto de autocuidado de la salud. Además de automedicarnos, deberíamos tener una alimentación adecuada, controlar el peso, no fumar, hacer ejercicios, o sea, autocuidarnos para una buena salud. También es una realidad que las personas están cada vez más interesadas a tomar decisiones propias en relación al cuidado de su salud. Pero, es por todos sabido que existe un alto porcentaje de automedicación no adecuada, originada en múltiples factores entre los que podemos mencionar los económicos, sociales y culturales, entre los más importantes.
¿Cómo lograr una automedicación responsable?
Para que pueda existir la automedicación responsable los medicamentos de venta libre deberían estar solo en las farmacias. El ISP (Instituto De salud pública) autoriza un medicamento de venta libre, cuando cumplen:
1.- Están destinados a prevenir o atenuar síntomas de fácil reconocimiento por parte de quienes lo usan directamente (o por quienes tiene el cuidado de la persona que lo consume).
2.- O están destinados a tratamiento de enfermedades leves de fácil identificación y clínicamente autolimitadas,
¿Cuáles son los causantes que más promueven la automedicación?
Hay situaciones que dificultan la automedicación responsable: La publicidad sobre medicamentos, en algunos casos es tendenciosa y poco clara. El no cumplir la legislación vigente e inducir al mal uso del medicamento y a efectos casi milagrosos que nos solucionarán la vida; la facilidad que existe en acceder y usar medicamentos de venta bajo receta sin que exista prescripción del personal autorizado; la poca educación sanitaria.
¿Qué problemas pueden presentarse por automedicarse?, ¿dónde hay que poner mayores cuidados?
El principal problema que puede presentarse es que el ciudadano/paciente que consume un medicamento de venta libre, esté usando por ejemplo otra medicación, para una enfermedad crónica. El otro problema común es que, al no haber recibido ninguna información, no tome el medicamento adecuado a su síntoma. Esto tiene fácil solución si consulta al farmacéutico, profesional altamente calificado para dar la información adecuada, o bien, no vender y derivar al médico si cree que el problema de salud no es un síntoma menor, sino un alerta o un síntoma de alguna patología que necesita atención médica.
Consejos:
- No utilice ni consuma medicamentos que necesiten receta médica, si no han sido prescriptos. Esos medicamentos pueden no ser necesarios ni seguros para el paciente.
- Identifique al farmacéutico y pida la información adecuada. Si no está en la farmacia, vaya a otra farmacia y que lo atienda uno. Solo ellos pueden dar respuesta a sus dudas o consultas.
- No use antibióticos sino están prescriptos. Estamos creando resistencia antimicrobiana, hipotecando la salud de nuestros hijos y afectando a la Salud Pública de nuestro país.
- La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha promovido la automedicación responsable solo con medicamentos de venta libre, subrayando la importancia de la información dirigida a los usuarios para lograr su uso adecuado.
- Los farmacéuticos desempeñan un papel clave en el suministro de asistencia, asesoría e información acerca de los medicamentos disponibles para una automedicación responsable.







