La pauta alimentaria que cambiará su forma de alimentarse. Casi el 72% de las calorías que consume una persona está determinado por aspectos externos al alimento, como el tamaño de los utensilios que se utilizan para servir la comida. ¿Cómo controlar estos factores?
La cantidad de alimentos que se ingiere no sólo depende del gusto, olor o textura. La iluminación, la música y el ruido del lugar, junto a los elementos que se utilizan, marcan la diferencia entre comer más o menos. Otro de los factores son la cercanía y la comodidad de los alimentos, así como las condiciones familiares y culturales: con quien nos sentamos a comer, el envase o el plato en que nos servimos. No es lo mismo comer solo o en una cita. La ropa tambien influye. Si usted cena con ropa holgada seguramente tardara más en saciarse que si lo hace con una vestimenta ajustada.
Del plato grande al plato chico
Científicos de la Universidad de Illinois (EEUU) confirman que, al pasar de un plato hondo a uno plano, la persona puede llegar a reducir su porción hasta en un 22%. Le dan más fuerza a la teoría que establece que si se eligen grandes porciones de comida s tiende a comer más. Según estos estudiosos, la porción que se sirve en el plato hondo se percibe más pequeña de lo que realmente es. Al servirnos un poco más para o quedar insatisfechos, nuestro cuerpo comienza a creer que para llenarse necesitará cantidades cada vez más abundantes de comida.
Percepciones que engañan
Otras de las variables estudiadas fue la percepción visual de los objetos, con respecto a las dimensiones vertical y horizontal. Piaget, psicólogo experimental, demostró junto a otros investigadores que cuando las personas observan un vaso de vidrio, tienden a prestarle atención a su dimensión vertical en detrimento de la horizontal. Así se puede legar a beber un 88% más en los vasos anchos. Decimos “ilusión óptica” porque la mayoría de los participantes del estudio, estaban convencidos de que habían agregado la mitad de la bebida de lo realmente se habían servido.
Prueba casera
Como se percibe el cambio de tamaño puede comprobarse al utilizar una misma cuchara para servir igual cantidad de alimento en platos de diferente tamaño. Cuando la comida se añade al plato más grande, su contenido se advertirá como menor, en comparación con la sensación de “plato lleno” que se experimenta con el plato más chico.
¿Importa el tamaño?
Estos estudios ponen de manifiesto que el tamaño de los utensilios es una valiosa herramienta para un mejor control de la cantidad y las calorías de la comida que se debe consumir. En particular para aquellos que desean aumentar o bajar de peso: uno podrá sentirse satisfecho con lo que ve en la mesa, según como sean los platos que utilice. Tenga en cuenta todos los factores pues la alimentación tambien es cultural.
Hábitos sanos
- Porciones más pequeñas
- 3 raciones de lácteos por día
- Consumo de grasas reducido
- Ingesta de frutas y verduras







